T3. Los Pokémon en el aula
Muy buenas chic@s!!! Bienvenidos seáis de nuevo a una entrada más de este gran blog.
Introducción
Para comenzar la sesión práctica del día 25 de febrero como es costumbre ya en este tipo de clases, el profesor Luis Barrero nos empezó introduciendo la clase con una charla pre-partido en la que primeramente nos mostró la imagen del astronauta situado en la catedral nueva de Salamanca, y más adelante empezaríamos a tratar con el contenido que se iba a impartir en la clase de hoy, que estaba relacionado con los seres fantásticos o personajes imaginarios.
Después de este breve introducción, pasamos a ver imágenes sobre la mantis religiosa, que es un insecto de tamaño mediano que a pesar de tener una apariencia frágil es uno de las depredadoras más efectivas en el mundo de los insectos, y os preguntaréis ¿Qué tiene que ver la mantis religiosa con la sesión de hoy? pues resulta que este insecto esta muy relacionado con lo que vamos a tratar en la clase de hoy: Los Pokémon!!
Desarrollo
Continuando con el tema de los personajes imaginarios, a través de una web donde se encuentran todos los Pokémon tuvimos que elegir uno que nos pareciera atractivo y relativamente fácil de dibujar pero sin que tampoco fuera muy sencillo. En mi caso, tomé como referencia a Clefairy, para explorar las distintas emociones e ir transformando poco a poco su apariencia. Una vez seleccionado el Pokémon, comenzamos a dividir el papel en seis cuadros para después ir modificando el personaje según se nos iba diciendo. En el primer cuadro dibujamos a Clefairy de la forma más parecida al modelo original, seguido de esto, en el segundo cuadro empezamos a jugar con las emociones, haciendo los ojos de una manera característica y la boca abierta, logrando así un personaje mucho más contento. A continuación, en el tercer cuadro representamos el sentimiento contrario: la ira, modificando al personaje a una versión enfadada, con la boca completa de dientes afilados y unas cejas muy marcadas. En los últimos tres cuadros el objetivo era alejarse todavía más del modelo inicial, creando un ser fantástico propio añadiendo algunos detalles, y para ello en el cuarto cuadro volvimos a dibujar al Pokémon, pero esta vez lo representamos con los ojos caídos y la lengua por fuera simulando así una sensación de fatiga o cansancio. En el quinto cuadro seguimos con la transformación completa del personaje, manteniendo la estructura general pero esta vez teníamos que añadir una característica más a parte de la que ya teníamos anteriormente, el resultado de este fue un poco monstruoso por llamarlo de alguna manera.
Para finalizar con los dibujos tuvimos que llevar las representaciones a color como venimos haciendo en prácticas anteriores. Para ello, Barrero nos iba dando las instrucciones y el tiempo que teníamos para llevarlo a cabo y pintar cada cuadro. Respecto al sexto cuadro, este fue el más loco por así decirlo, puesto que disponíamos de menos de 5 segundos para dibujarlo y darle color.
Barrero, L. (2026) TAREA-04_Personajes imaginarios [Diapositiva de Power Point]. Estudios-USAL.
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